(cristina en el momento en el que se acomoda los cabellos, tras el pase del bolazo)
La asunción de Obama fue algo que llenó de expectativas al feudo kirchnerista; suponían que era un cambio de rumbo a la política norteamericana en comparación con la que se estaba produciendo hasta esos días, y eso significaba una mejora en las relaciones con Pinguilandia.
Pero para que eso se produjera la presireina tenía que hacerse figurar de todas las meneras que pudiera, para así llamar la atención del nuevo presidente, pero por más intento que hicieran los yanquis ni bola le daban. Y claro, no era como en otros lados, donde llegando tarde o llevando un vestido chillón el asunto ya estaba solucionado. Había que pasar a tratos más cercanos.
Cristina entonces le mandó una carta a Obama, felicitándolo por su gestión , pero se olvidó que Obama no recibe cartas en su Blueberry. Le mandó mails y cadenitas y todo eso, para ganr complicidad, reclamando un llamadito cuando se pudiera, pero se olvidó que en EEUU todavía conservan el número de Entel.
Optó entonces por hacerlo nombrar en sus discursos diarios en Olivos, pero ni el boleto electrónico ni ningún espejito de color impactaban a la Casa Blanca
Se dio cuenta que si no era algo polémico, los medios mundiales no iban a darle bolilla, fue así como nació esa famosa frase:
“No se si Obama habrá leído a Perón pero déjenme decirles que se le parece mucho”
Qué fue lo que ocasionó que Cristina hiciera semejante comparación? Algunos historiadores le atribuyen eso a haberlo dicho bajo el efecto de la crisis mundial, que ocasionaba que cualquier cosa tuviera luger en ese gobierno. Otros consideran que fue bajo el efecto de la mirada de su maido Néstor, autor de otras ideas geniales como
las retenciones o poner a
Cleto de Vice. Gran parte de quienes vivieron esos años truculentos piensan otra cosa: que fue bajo los efectos del alcohol, más precisanmente de algunas botellas de whisky añejo que dejó Galtieri.

Moraleja: Para un peronista nada mejor que un negro!